

La Seremi de Salud del Biobío formalizó recientemente la Mesa Regional de Medicina Complementaria y Prácticas de Bienestar en Salud, sesión en la cual la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Desarrollo participó activamente. En representación de la sede Concepción, asistió el Dr. Abed Burgos Arias, académico e investigador de la carrera de Enfermería, quien se integró al equipo técnico encargado de proyectar los lineamientos estratégicos para el presente año. El encuentro puso especial énfasis en el análisis de la Resolución Exenta N° 1160 del Ministerio de Salud, normativa que busca integrar formalmente estas disciplinas tanto en los sistemas estatales como privados de salud, asegurando un marco de calidad y seguridad para los usuarios a nivel nacional.
Durante la jornada, se analizó la transición hacia una mirada basada en la salutogénesis, que prioriza el fomento de factores protectores dentro del actual Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAIS). Es fundamental precisar que, bajo la nueva visión ministerial, la medicina complementaria se incorpora como un refuerzo al sistema de salud mixto que hoy se fundamenta principalmente en el uso de fármacos, distinguiéndose claramente de la medicina tradicional de pueblos originarios, como la mapuche, que responde a otros contextos culturales. Este esfuerzo técnico apunta a masificar el empleo de prácticas de bienestar en el sistema sanitario chileno, superando etapas de pilotaje para consolidar una visión integrativa que responda con mayor eficacia a las necesidades biopsicosociales y espirituales de la población.
Asimismo, la autoridad sanitaria destacó la importancia estratégica de las casas de estudios superiores en la promoción del autocuidado profesional dentro de la formación académica de pregrado. Para la Facultad de Ciencias de la Salud UDD, este enfoque representa una oportunidad para sensibilizar a los futuros profesionales sobre el impacto positivo de la medicina complementaria en su propio bienestar y en el ejercicio clínico diario. Al integrar estos conocimientos de manera rigurosa en la malla curricular, se busca que el egresado maneje un lenguaje técnico adecuado que evite interpretaciones erróneas y mejore la relación con el paciente, asegurando así una implementación efectiva de la ley de medicina complementaria en todos los niveles de atención.