Conoce a nuestros egresados: Melissa Villarreal y su trabajo como voluntaria en Haití

La joven kinesióloga diariamente se preocupa de la rehabilitación de los habitantes de la comunidad de Puerto Príncipe.

“Este ha sido un viaje intenso de aprendizaje, tanto en lo personal como en lo profesional. Mi vida cambio por completo, todas las prioridades cambian, ya que uno aprende a valorar las cosas que de verdad importan. Siento que este país me ha entregado mucho más de lo que yo vine hacer y esta experiencia es para toda la vida”, afirma Melissa Villarreal, egresada en 2012 de Kinesiología UDD, quien se encuentra trabajando en Haití desde marzo de 2015.

La joven decidió postular a América Solidaria, puesto que quería “realizar un voluntariado donde pudiera desarrollarme como profesional, donde existiera un trabajo directo con la comunidad y me permitiera sentir que podía entregar la oportunidad de ayudar en la rehabilitación de las personas”.

Es así como Melissa partió esta aventura…armó sus maletas y desde marzo del año pasado se encuentra en Haití, estadía que se extenderá hasta septiembre de este año, estando allá un año y medio en total.

“Vivo en Puerto príncipe, en la comuna de Croix des Bouquets, en una casa de voluntarios de diferentes profesiones y de diferentes nacionalidades, insertos en la vida haitiana. Trabajo en la sala de rehabilitación en un centro de salud comunitario llamado Klinik Saint Sprit. Somos dos voluntarias en conjunto con un equipo de haitianos fisioterapeutas y técnicos en fisioterapia, en un proyecto de rehabilitación e inserción de la comunidad, donde diariamente atendemos pacientes osteomusculares, secuelados de stroke y niños. Además de realizar clases y formaciones a la comunidad, en la educación, promoción y prevención de la salud”, comenta Melissa.

Agrega que “el proyecto en el que trabajo es potente…América Solidaria lo empezó de la nada y actualmente contamos con una sala de rehabilitación y gimnasio, donde diariamente se atienden los pacientes y la comunidad, nosotras venimos a cerrar este proyecto, somos las ultimas voluntarias y es un hito que al fin pase a manos haitianas”.

Sobre la experiencia, la profesional afirma que “al principio fue todo difícil, estar inserto en un país distinto al tuyo con costumbres, cultura e idioma distinto. Aquí el agua potable no sale de las llaves, hay que comprarla, muchas veces no tenemos luz  y en verano, que es la mayoría del tiempo, hay más de 30 grados. Sin embargo, con el paso el tiempo, las hermosas personas que he conocido y el trabajo me han hecho sentir que esta es mi segunda casa”.

De su paso por Kinesiología UDD, Melissa comenta que fue fundamental, ya que “me entregó los conocimientos y herramientas necesarias para poder desarrollarme como una buena profesional, y, al mismo tiempo, sentirme segura de lo que hago”.

Compartir